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Francisco Sarabia y El Conquistador del Cielo

Francisco Sarabia y El Conquistador del Cielo

La poesía es apostar las cartas a lo incierto / elevar un avión, vencer al aire / y observar la muerte cara a cara / y comprender la vida gota a gota / en el rotundo azul de las alturas
— Vicente Quirarte, “Francisco Sarabia piensa en Antonia Di Filippo antes que El Conquistador del Cielo caiga en las aguas del río Potomac”
Music is amazing. There’s some metaphysical comfort where it allows you to be isolated and alone while telling you that you are not alone… truly, the only cure for sadness is to share it with someone else.
— Wayne Coyne
Dibujo de un storyboard de Akira Kurosawa

Dibujo de un storyboard de Akira Kurosawa

«Un día la hermosa mujer de un hombre que la quería muchísimo lo abandonó. Él empezó a buscarla. Allá donde fuera por la ciudad encontraba su rastro pero no a ella…» Así cuenta su caso Galip, un joven abogado que vive en Estambul y quiere reencontrarse con Rüya, su esposa y prima. Sospecha que ha huido con otro hombre, con un hombre que bien podría ser alguien muy cercano, casi tan cercano como su propio hermanastro, Celâ, un periodista excéntrico que también ha desaparecido. En su persecución alucinada, Galip recorre día y noche las calles de un Estambul real y fabuloso que alberga en cada esquina una historia secreta, y donde todas las pistas, como si fueran cajas chinas, esconden nuevos misterios. Pero cuando Galip da su paso más audaz y asume la identidad de Celâ, ignora el riesgo al que se expone. Porque hay juegos que desembocan en crímenes inesperados. El libro negro es una novela policíaca, tan espectacular como poco convencional, donde la investigación se centra en la identidad y la escritura. Con esta obra, que en Turquía se convirtió a la vez en lectura de culto y de masas, Orhan Pamuk se consagró como uno de los maestros actuales de la literatura mundial.

«Un día la hermosa mujer de un hombre que la quería muchísimo lo abandonó. Él empezó a buscarla. Allá donde fuera por la ciudad encontraba su rastro pero no a ella…» Así cuenta su caso Galip, un joven abogado que vive en Estambul y quiere reencontrarse con Rüya, su esposa y prima. Sospecha que ha huido con otro hombre, con un hombre que bien podría ser alguien muy cercano, casi tan cercano como su propio hermanastro, Celâ, un periodista excéntrico que también ha desaparecido. En su persecución alucinada, Galip recorre día y noche las calles de un Estambul real y fabuloso que alberga en cada esquina una historia secreta, y donde todas las pistas, como si fueran cajas chinas, esconden nuevos misterios. Pero cuando Galip da su paso más audaz y asume la identidad de Celâ, ignora el riesgo al que se expone. Porque hay juegos que desembocan en crímenes inesperados. El libro negro es una novela policíaca, tan espectacular como poco convencional, donde la investigación se centra en la identidad y la escritura. Con esta obra, que en Turquía se convirtió a la vez en lectura de culto y de masas, Orhan Pamuk se consagró como uno de los maestros actuales de la literatura mundial.

“Las personas que tarareaban sus versos en aquellos pueblos y veredas retirados de la Civilización, no lo habían visto a él ni en pintura. No sabían cómo era su rostro ni les interesaba. Pero reconocían en sus coplas el mejor correo posible, porque no les informaba sobre lo urgente – nada era urgente – sino sobre lo importante. Por eso las acogían aunque llegaran retrasadas: venían de muy lejos y conservaban el aroma de los montes. Quienquiera que fuera su autor, les estaba regalando ricas historias, contadas a la manera de las buenas crónicas periodísticas: historias completas, redondas, en las que había burla, deliciosos arcaísmos, apuntes sobre la suerte de las cosechas, regaños para bajarle los humos a algún aparecido, guiños a una mujer amada que hoy se llamaba Manuela y mañana María.”

Alberto Salcedo Ramos, “El testamento del viejo Mile”

Marzo 25, cumpleaños 400 de Evliya Çelebi, escritor otomano… en Google

Marzo 25, cumpleaños 400 de Evliya Çelebi, escritor otomano… en Google

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“Solamente y junto al bar brindamos la inocencia hacia el altar de los que no pudieron más. Qué frágil encontrarse una vez más con todo lo que hicimos y acordar… no existe una respuesta si la pregunta no es perfecta”

Gerardo Enciso - “Tarará”


La luz de La Laguna fue para mí siempre muy importante. Antes de escribir cualquier cosa, el gran enigma, la gran interrogación era la luz que tenía Torreón. La luz y el desierto estuvieron siempre emparentados, en mi poesía, con Dios. ¿A dónde se van los que quieren santificarse? Pues hacia la luz del desierto. La luz es muy importante para adentrarse en uno mismo y en Torreón la luz es única”.
— Enriqueta Ochoa, en entrevista con Vicente Alfonso
Quan lo rosinhols escria ab sa part la nueg e.l dia, yeu suy ab ma bell’amia jos la flor, tro la gaita de la tor escria: “Drutz, al levar! Qu’ieu vey l’alba e.l jorn clar.”
Cuando el ruiseñor trina con su pareja de noche y de día yo estoy con mi bella amiga bajo la flor, hasta que el vigilante de la torre llama:”Amantes, ¡A levantarse! que yo veo el alba y el día claro.”
(Anónimo)

Quan lo rosinhols escria
ab sa part la nueg e.l dia,
yeu suy ab ma bell’amia
jos la flor,
tro la gaita de la tor
escria: “Drutz, al levar!
Qu’ieu vey l’alba e.l jorn clar.”

Cuando el ruiseñor trina
con su pareja de noche y de día
yo estoy con mi bella amiga
bajo la flor,
hasta que el vigilante de la torre
llama:”Amantes, ¡A levantarse!
que yo veo el alba y el día claro.”

(Anónimo)

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